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La instalación de paneles solares fotovoltaicos, que son capaces de convertir la energía del sol en electricidad para su uso posterior en viviendas o venta a la compañía suministradora, se ha ido incrementando a un ritmo tan frenético durante los últimos años que ha causado una demanda superior a las capacidades de producción de las compañías fabricantes. Por un lado, se ha ordenado por decreto la instalación de paneles solares en edificios municipales de nueva construcción. En paralelo, también se han fijado por decreto precios de venta de electricidad muy favorables por parte de particulares hacia las compañías suministradoras. Esto ha propiciado la construcción de múltiples pequeñas centrales energéticas –también llamadas huertas solares- por parte de pequeños inversores, que han visto en la energía solar fotovoltaica una forma de asegurar o incrementar sus planes de pensión. Sin embargo, la creciente demanda de paneles, y en especial de la materia prima necesaria para su fabricación, el silicio mono o multicristalino, ha hecho que el precio final de la instalación se haya ido incrementando hasta niveles donde el período de amortización supere incluso la durabilidad o garantía de las placas solares. Más conflictivo es quizás la dependencia creada de las compañías ensambladoras e instaladoras de módulos –España se sitúa entre los países líderes- sobre los productores de dichas células, que en la mayoría de los casos están situados en países del lejano oriente. Aunque esta escasez de materia prima se ha descrito en ocasiones como una situación transitoria, y se ha repetido, por activa y por pasiva, que se ha incrementado la producción de células, el precio por panel sigue siendo relativamente alto, lo que hace que otro tipo de inversiones, aunque sean a intereses muy bajos, sigan siendo más rentables. Aparte del precio, la tecnología fotovoltaica tradicional basada en paneles de silicio, voluminosos, pesados, opacos y oscuros, encuentra también amplio rechazo en el sector de la construcción. Los arquitectos, obligados por ley a su implantación en edificios, no encuentran soluciones fáciles de integración, limitando su colocación a sitios con poco impacto visual como tejados y azoteas. Por todas estas razones, una de las líneas de investigación más innovadoras a nivel mundial consiste en la búsqueda de nuevos materiales que puedan cumplir también la función de convertir la luz solar en electricidad, y a la vez solucionen los problemas de integrabilidad y disponibilidad presentes en la tecnología actual. Un grupo de investigadores del centro tecnológico IKERLAN-IK4 ha fabricado un panel fotovoltaico a escala de laboratorio que cumple con todas estas expectativas. Dicho panel está fabricado con materiales plásticos –denominados polímeros orgánicos- cuya producción se realiza en laboratorios químicos y por lo tanto su disponibilidad es prácticamente infinita. Pero más impactante es, sin lugar a dudas, su apariencia y diseño. Se pueden fabricar de diferentes colores, y consisten en una fina capa de plástico que se puede depositar sobre prácticamente cualquier tipo de superficie, bien sea rígida o flexible. La versatilidad, la sencillez de los procesos de fabricación y el bajo coste de esta tecnología hacen que los campos de aplicación estén solamente limitados por la imaginación de investigadores y promotores industriales. El sector más beneficiado puede ser precisamente el de la construcción, ya que esta tecnología permite la fabricación de ventanas semitransparentes o cortinas fotovoltaicas que permitan a la vez un cierto paso de luz hacia el interior y en paralelo conviertan parte de la energía solar en electricidad. El sector textil tampoco está al margen de estos avances, ya que cargadores para dispositivos electrónicos portátiles, como teléfonos móviles o reproductores de música, pueden ser incorporados en prendas, bolsos e incluso en tiendas de campaña para los amantes del camping. La investigación en este tipo de materiales es cada vez más común, con numerosos países con programas nacionales de investigación exclusivamente dedicados a avanzar en la tecnología fotovoltaica orgánica. IKERLAN-IK4 lanzó su actividad en este campo hace dos años y los resultados no han podido ser mejores. Recientemente se han medido eficiencias de conversión fotoeléctrica por encima del 4% en células fabricadas en laboratorios propios de IKERLAN con simuladores solares homologados en centros de caracterización de paneles fotovoltaicos ajenos a IKERLAN. En paralelo, la fabricación de módulos no es sencilla, ya que diferentes células individuales tienen que ser conectadas eléctricamente sobre el mismo sustrato durante el proceso de fabricación. El módulo semitransparente construido en IKERLAN tiene unas dimensiones de 30×30 mm y conecta 16 células individuales sobre un mismo sustrato de cristal. Es el primer ejemplar construido a nivel nacional y uno de los pocos a nivel internacional. Con este avance se demuestra la viabilidad y el potencial de la fotovoltaica orgánica y se da un paso adelante hacia la industrialización de esta tecnología. IKERLAN trabaja actualmente en diseños alternativos para producir paneles de mayor área que puedan dar servicio a diferentes aplicaciones, desde pequeños paneles para reemplazar las baterías en los equipos electrónicos portátiles, hasta grandes módulos que se puedan implantar en tejados y fachadas sin impacto visual y respetando la arquitectónica del edificio y alrededores. |
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Archivos para 25/02/09
La Construcción Sostenible como solución a los retos de vivienda e infraestructuras del siglo XXI.
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La Cátedra Holcim de Desarrollo Sostenible celebró la mañana del pasado viernes 20 de febrero en la Escuela Técnica Superior de Arquitectura de la Universidad de Sevilla la tercera sesión del curso 2008-2009. En esta ocasión se abordó el tema de la Construcción Sostenible, que se presenta como uno de los paradigmas actuales a tener en cuenta por ingenieros, arquitectos y constructores y como una posible solución a la situación actual del sector de la construcción. El responsable de inaugurar la jornada fue Jaime Navarro Casas, Director de la Escuela Técnica Superior de Arquitectura, quien presentó a los ponentes y la temática. A continuación, Julio Rodríguez López, expresidente de BHE y de Caja Granada, habló de la coyuntura actual del sector de la construcción y las posibles soluciones para afrontar esta situación de incertidumbre que estamos viviendo. Según Julio Rodríguez, todo apunta a que la construcción va a sufrir un inevitable “adelgazamiento” de presencia en la economía española. No obstante, esto es compatible con el hecho de que el sector puede seguir manteniendo una importante presencia en el conjunto de la actividad productiva. Además de disminuir el volumen de obra ejecutada, el sector está sufriendo una reestructuración entre sus principales componentes, en favor de la rehabilitación dentro de la construcción residencial y de la obra pública en el componente no residencial. Sin embargo, y a pesar de la presente situación, el sector de la construcción tiene una amplia capacidad de adaptación a las nuevas demandas que se empiezan a plantear, una vez que se haya salido del presente “bache” de actividad por el que ahora pasa la economía española, en un contexto de recesión económica mundial. Otro de los participantes en esta jornada fue Fernando Navarro y Bidegain, arquitecto con 28 años de experiencia, especializado en proyectos relacionados con el medio ambiente, y miembro fundador de la Comisión de Medio Ambiente del Consejo Superior del Colegio de Arquitectura de España. Navarro y Bidegain resaltó que las consecuencias derivadas del cambio climático están haciendo que arquitectos, constructores y urbanistas se replanteen su forma de trabajar para adaptarse a este nuevo contexto. Este profesional piensa que la sostenibilidad va a ser el paradigma del siglo XXI para ingenieros, constructores y arquitectos. Rafael Herrera Limones, profesor de la Escuela Técnica Superior de Arquitectura de la Universidad de Sevilla y responsable de numerosos proyectos arquitectónicos y de rehabilitación en Andalucía, intervino para explicar los motivos por los que actualmente el medio ambiente, la ecología y la sostenibilidad, son variables que se incorporan con idéntica importancia al resto de procesos que intervienen en la arquitectura, la ingeniería y la construcción. En la jornada también se expuso el punto de vista de los expertos sobre rehabilitación. La encargada de realizar la ponencia sobre este tema fue Margarita de Luxán García de Diego, Catedrática de la Escuela de Arquitectura de la Universidad Politécnica de Madrid y Premio Nacional de Cultura Arquitectónica y Urbanística Sostenible del Foro Civitas Nova (2007). Para esta arquitecta, la rehabilitación debe entenderse como un proceso sostenible en sí mismo y puede ser ecológica si se pone énfasis en la mejora del comportamiento energético del edificio y en la calidad de vida de sus habitantes. Cerró la jornada Manuel Soriano Baeza, Director de Desarrollo Sostenible de Holcim España, quién presentó las conclusiones y explicó la apuesta de Holcim por la Construcción Sostenible dentro del compromiso del Grupo con el Desarrollo Sostenible. |
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