20
jun
10

Video ecoconstrucciones

20
oct
09

El futuro de la construcción con aplicaciónes sostenibles

El futuro de la construcción con aplicaciónes sostenibles El último salón de la construcción dejó claro que el futuro del sector pasa por la aplicación de criterios sostenibles, desde los materiales hasta el aislamiento o la autogeneración energética. El viejo refrán de que “no hay mal que por bien no venga” parece totalmente aplicable a lo que está ocurriendo en la actualidad en el sector de la construcción. Por fin los criterios de sostenibilidad se están incorporando a este gran sector productivo, tal y como ha quedado reflejado en el principal salón de la construcción español, Construmat, celebrado en Barcelona.

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El exagerado desarrollo de la edificación en nuestro país ha propiciado un grave deterioro del medio ambiente en general y de la calidad de nuestras viviendas en particular, con graves repercusiones sociales y de salud. Todo era válido con el fin de construir más y más. Suelos inapropiados, degradación de parajes naturales, viviendas insanas, materiales ambientalmente inadecuados, predominio de los criterios estéticos sobre los de calidad…Todos conocemos la lista de desatinos y no es preciso que nos deprimamos revisándola otra vez. Pero parece que la actual situación económica ha impulsado que los criterios de sostenibilidad ya no sean exclusivos de una minoría concienciada. El gran sector de la construcción está incorporando la sostenibilidad en sus proyecciones de futuro y en Construmat 2009 ha quedado demostrado claramente. Mientras que, arrastrado por la crisis, el certamen en conjunto redujo considerablemente su superficie de exposición y el número de expositores, el sector de la bioconstrucción vio extraordinariamente incrementados ambos factores, así como la afluencia de visitantes. Parece que tras el desastre, el sector está analizando posibles soluciones y, entre ellas, ocupa un lugar destacado la sostenibilidad… Enviado por: ECOticias.com / Red / Agencias, 19/10/2009, 17:58 h | (41) veces leída SEGUIR LEYENDO, FUENTE Y AUTOR

20
oct
09

Así evolucionan los paneles solares

Así evolucionan los paneles solares

Los expertos hablan de hasta cuatro generaciones para referirse a la evolución de los paneles solares fotovoltaicos. Las actuales células, basadas en silicio, podrían ser reemplazadas en unos años por otros materiales y tecnologías muy diversas. Sus responsables persiguen aumentar la eficiencia energética de estos dispositivos, abaratar sus costes de producción y logar una gran variedad de aplicaciones que les permita competir con los combustibles fósiles o la energía. nuclear.
 
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El silicio es el material más utilizado para estos paneles fotovoltaicos, si bien se fabrica de formas diferentes. El silicio puro monocristalino permite un rendimiento en los paneles comerciales del 16%, pero su precio es caro. El silicio puro policristalino, reconocible por su aspecto granulado, es más barato pero logra un rendimiento del 14%. El amorfo se utiliza en pequeños aparatos, como calculadoras, relojes o paneles portátiles de menor tamaño. Su rendimiento es del 8%. Los científicos trabajan con otros materiales, como el teleruro de cadmio o los sulfuros y seleniuros de indio para ampliar el abanico de posibilidades.www.consumer.es – Alex Fernández Muerza – EROSKI

 Las placas solares pueden ser fijas, muy típicas en los tejados, o dinámicas, gracias a los seguidores solares. Estos dispositivos mejoran el rendimiento de los paneles, ya que su misión consiste en seguir al Sol desde su salida hasta la puesta. También se puede extraer rendimiento de las placas solares fotovoltaicas mediante su fusión con otros sistemas renovables: un sistema mixto eólico-solar o solar fotovoltaico-térmico son algunas posibilidades.

Estas placas se comercializan en la actualidad de forma mayoritaria, gracias a su alta eficiencia, que podría llegar en teoría a un máximo del 33%. Su alto precio y su fragilidad han llevado a los investigadores a probar otros materiales y sistemas que permitan nuevas generaciones de paneles.
De la primera a la cuarta generación

La segunda generación de células solares se conoce desde los años noventa. Se basan en un método de producción epitaxial para crear láminas mucho más flexibles y delgadas que sus predecesoras. Por ello se las denomina de lámina delgada. La eficiencia, entre el 28% y el 30%, es otra de sus principales ventajas, pero su elevado coste las limita hoy en día a los sectores aeronáutico y espacial.

 Diversas empresas de todo el mundo trabajan para generalizar estos sistemas de segunda generación. Algunos expertos hablan ya de paneles solares de bajo coste, que emplean materiales distintos al silicio, como microestructuras CIGS, denominadas así por las materias que utiliza (cobre, indio, galio y selenio), o CIS, en caso de no incluir galio. Otros investigadores han creado tecnologías como las células orgánicas fotovoltaicas (OPV), unos polímeros (plásticos) orgánicos capaces de reaccionar a la luz solar.

Las posibilidades de estos materiales son enormes. Por el momento, la eficiencia de estas placas es todavía más baja que las de primera generación, pero sus defensores aseguran que sólo es cuestión de tiempo alcanzarlas e incluso superarlas. Algunos expertos estiman que podrían tener una relación coste/eficiencia mejor que los combustibles fósiles a partir de 2015.

 La tercera generación, todavía en fase de experimentación, persigue mejorar aún más los paneles de láminas delgadas. Diversos investigadores y empresas de todo el mundo trabajan en varias tecnologías, como las denominadas de huecos cuánticos, nanotubos de carbono o nanoestructuras de óxido de titanio con colorante (DSSC). Con ellas se podría crear una pintura que recubriría las casas o las carreteras para generar energía; así como tintes para todo tipo de aparatos electrónicos, prendas textiles o coches solares. La eficiencia de estos sistemas también podría ser superior (entre el 30% y el 60%). Sus defensores creen que estas placas podrían empezar a comercializarse sobre 2020.

Una cuarta generación de paneles solares uniría nanopartículas con polímeros para lograr células más eficientes y baratas. El panel se basaría en varias capas que no sólo aprovecharían los diferentes tipos de luz, sino también el espectro infrarrojo. La NASA ha utilizado esta tecnología multi-unión en sus misiones a Marte.

Otros expertos no hablan de generaciones, sino de avances en la relación coste de fabricación/eficiencia de la conversión energética. En teoría, los paneles solares podrían lograr una conversión de la luz solar en electricidad de un 93%. El coste tendría que bajar también más para competir con los combustibles fósiles y la energía nuclear.

Origen de las placas solares fotovoltaicas

 El descubrimiento del efecto fotovoltaico, la base de las células solares que permite convertir la luz solar en electricidad, se atribuye al físico francés Alexandre-Edmond Becquerel en 1839. Cinco décadas después, en 1883, el inventor americano Charles Fritts creó la primera célula fotovoltaica. Para ello utilizó un semiconductor de selenio con una fina capa de oro. Era un pequeño dispositivo con una eficiencia del 1%. En 1946, el ingeniero americano Russell Shoemaker Ohl patentó la célula solar moderna.

En cuanto al término “fotovoltaico”, proviene del griego “photo” (luz) y del apellido del físico italiano Alessandro Volta, conocido por sus experimentos con electricidad y por el desarrollo de la pila eléctrica.

 

 

 

 

20
oct
09

Un mundo sin bolsas de plástico…

Un mundo sin bolsas de plástico… ¿y luego? Lara Pérez Dueñas* “Bolsa Caca”. “Haz pipí en la ducha”. Parece que se estila el “marketing escatológico” para defender preceptos ecologistas… No me extenderé aquí sobre la campaña de la ONG Brasileña para ahorrar agua, sino sobre el revuelo de las bolsas de plástico que se ha creado en España. España, uno de los mayores productores y consumidores europeos de bolsas de plástico, va a restringir su uso en 2010, según el plan del Ministerio de Medio Ambiente, y alguna cadena de hipermercados ha aprovechado para lanzar su propia campaña de eliminación de bolsas de plástico y aparecer como una empresa ecológica y que pone “su granito de arena” por el medio ambiente. Ahondemos un poco más sobre la cuestión ambiental que plantean estas bolsas y las críticas que se escuchan ante su prohibición. Enviado por: Lara Pérez Dueñas / ECOticias.com, 13/10/2009, 11:37 h | (753) veces leída No se puede negar que el impacto medioambiental de las bolsas de plástico es enorme. Debido a su baja biodegradabilidad, y a su ligereza -vuelan fácilmente con el viento- las encontramos permanentemente en el medio ambiente y en particular en el mar, donde los animales pueden tragarlas y asfixiarse con ellas. Esto no solo ocurre con los grandes animales marinos como los delfines, tortugas, ballenas, sino que al irse descomponiendo en trozos más pequeños pueden ser tragados por pequeños peces, muchos de los cuales mueren. Achim Steiner, Director Ejecutivo de UNEP afirmó recientemente1 que, debido a su impacto sobre la fauna marina, las bolsas de plástico de un solo uso deberían “ser rápidamente prohibidas o retiradas en todas partes-no hay absolutamente ninguna justificación para seguir produciéndolas, en ningún lugar.” Muchos críticos de esta retirada de las bolsas de plástico afirman que lo que hay que fomentar es el reciclaje de los plásticos. Por supuesto: en ningún momento los que abogamos por dejar de usar bolsas de plástico estamos en contra del reciclado de los plásticos. Pero como en todo, “el mejor residuo es el que no se produce”. Lo primero es reducir la cantidad de residuos que producimos. Solo entonces podemos pensar en reciclar lo que nos sobra (y solo en último lugar eliminarlo sin más tratamiento). Por lo tanto, antes de exigir el reciclado del máximo de residuos de envases -el contenedor amarillo-, es necesario que cese el sobre-envasado, que se fomente la venta de productos a granel y el ecodiseño (el diseño de los envases de manera que el residuo generado sea mínimo y fácilmente reciclable), pero también que se dejen de promover los envases de una sola porción, lo que tiene mucho que ver con nuestro modo de vida y de consumo. Hablando de reciclaje, viene bien recordar que no existe “el plástico”, sino muchos tipos diferentes de plásticos. Hay plásticos más fácilmente reciclables que otros, según la familia a la que pertenezcan o los aditivos que contengan. Es necesario separar los distintos tipos de plástico para su reciclado, lo que no siempre es posible cuando los materiales están mezclados, incluso en un mismo producto. Es cierto que la tecnología sigue avanzando para conseguir una buena separación de los plásticos, pero esto es costoso y complicado. Por otro lado, los plásticos -o mejor dicho, los polímeros- son materiales de alta tecnología, que pueden tener usos muy importantes, beneficiosos y necesarios, por ejemplo: la elaboración de medicamentos. Parece bastante más útil guardar el poco petróleo que tenemos para fabricar materiales más importantes o sin alternativa que malgastarlo en un producto de usar y tirar que puede ser reemplazado fácilmente. En cualquier caso, ¿se solucionaría el problema ambiental con una buena concienciación ciudadana para que ninguna bolsa quede abandonada? Permítanme dudarlo: las bolsas, tan ligeras y con forma de “paracaídas”, vuelan descontroladamente y se van desparramando por el medio desde las papeleras o contenedores, durante su transporte al centro de tratamiento, en la misma planta de tratamiento de residuos… Esto en el caso de que lográramos bajar hasta cero el 56% actual de españoles que nunca reciclan plástico2. Otra solución: las bolsas biodegradables. Existen bolsas biodegradables, compostables, fotodegradables, oxodegradables… Pero no debemos dejarnos confundir y pensar que en cuanto la bolsa sea desechada al medio, se desintegrará. La biodegradabilidad de estos productos se mide en unas condiciones muy específicas, por ejemplo las de una planta de compostaje. Si una bolsa compostable acaba en el mar o tirada encima de un arbusto no se desintegrará en pocos días, sino en pocos años. Tiempo más que suficiente para causar daños al entorno. Las foto u oxodegradables, que se degradan mediante la luz del sol o el oxígeno, no se degradarán en el mar ni en el fondo de un vertedero. Pero sobre todo, no está claro que estas bolsas no liberen productos tóxicos con su descomposición. Realmente, utilizar recipientes reutilizables es, como siempre, la mejor manera de evitar el residuo y de ahorrar recursos: el capazo de toda la vida, el carrito de la compra, las mochilas… son alternativas a las bolsas de tela o de rafia, que también hay que promocionar, aunque controlando que no hayan sido fabricadas en condiciones inaceptables. Es cierto que solemos emplear las bolsas de plástico de un solo uso como bolsas de basura en casa, en lugar de las que se comercializan -y que no salen gratis. En primer lugar, no me parece tan descabellado que haya que pagar por bolsa de basura: es una medida utilizada en muchos países para fomentar la reducción de los residuos en los hogares (si produzco menos basura, pagaré menos). Para los residuos orgánicos, y especialmente en los lugares donde existe recogida selectiva de orgánica, lo mejor es usar bolsas de plástico compostables, que se degradarán rápidamente. Por supuesto, estas bolsas no deben usarse para depositar los residuos de envases puesto que no son reciclables (y contaminarían los residuos depositados en el contenedor amarillo). Dicho todo esto, no está de más mirar de manera más crítica toda esta campaña por la prohibición de las bolsas de plástico. Aunque es una medida que muchos esperábamos con impaciencia y reclamábamos desde hace años, no debemos dejar que se convierta en una mera limpieza de conciencia colectiva para justificar un modo de consumo totalmente insostenible. Nos encontramos con la paradoja de seguir yendo al centro comercial en coche, comprar gran cantidad de productos sobre-envasados que han viajado miles de kilómetros y que han sido fabricados con pesticidas y otros productos tóxicos, con derroche de agua y de energía, vendidos en grandes superficies con políticas medioambientales y sociales desastrosas…, eso sí: ¡sin usar bolsas de plástico! Este tipo de medidas, como cambiar las bombillas normales por las de bajo consumo, o como la campaña “para ahorrar agua” con la que abríamos el artículo, David JC MacKay las compara muy acertadamente con “baldear el Titanic con una cucharilla”. Sí, debemos usar bombillas de bajo consumo y dejar de usar bolsas de plástico, pero debemos hacer mucho más: “Si cada uno hace un poco, conseguiremos sólo un poco. Para conseguir grandes cambios hacen falta grandes acciones”. *Lara Pérez Dueñas es miembro de Berdeak-Los Verdes (http://berdeak.org/) y de la Coordinadora Verde del proceso de Hondarribia, espacio de convergencia por la refundación del espacio verde en el Estado español (http://hondarribiaverde.org/)

27
jul
09

El coche híbrido de Fiat

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La firma italiana Fiat también se ha sumado a la moda de los coches ecológicos. En esta ocasión, el modelo se llama Phylla, un vehículo híbrido y compacto que combina la energía solar con el hidrógeno.

El coche ha sido desarrollado en la región italiana de Piamonte, gracias a la colaboración de algunas empresas con el Centro de Investigación de Fiat y el Instituto Europeo del Diseño (IED).

 

Las placas solares instaladas sobre el coche, alimentan de energía eléctrica el motor. En caso de que amanezca nublado y nos quedemos sin electricidad, el motor es capaz de correr con hidrógeno. Puede alcanzar a una velocidad máxima de 130 kilómetros por hora y además, puede ponerse de 0 a 100 en tan sólo seis segundos.

Aunque parezca que ya está casi listo, el coche no se pondrá en circulación hasta el año 2010, cuando la primera flota empiece a correr en la misma región de Piamonte. Al mismo tiempo, ya habrán aparecido coches como el Nissan Nuvu, uno de los prototipos ecológicos que tiene más números para hacerse realidad. Si la cosa funciona, Fiat se planteará la fabricación del modelo a nivel mundial y de forma masiva.

Vía: Ubergizmowww.tuexperto.com

15
jul
09

La experiencia con materiales de construcción ecológicos

Este tipo de materiales crea empleo no deslocalizable, bienestar en el hogar y un impacto medioambiental mínimo dado su escaso consumo de recursos naturales y sus ínfimas emisiones de gases de efecto invernadero.

 

 

La organización ecologista Amigos de la Tierra ha publicado recientemente un informe sobre el estado actual de los materiales de construcción ecológicos y los retos de la renovación térmica de las viviendas. En él se expone el enorme consumo energético que conlleva el proceso de  fabricación de numerosos materiales de aislamiento usados actualmente en la rehabilitación de edificios. Además, algunos de estos materiales entrañan problemas de salud tanto para los trabajadores que los usan como para los habitantes de la vivienda. La Agencia francesa para la Seguridad Sanitaria, Medioambiental y del Trabajo (AFSSET) ha hecho público un comunicado desfavorable sobre las lanas minerales.  Los ecomateriales como por ejemplo el cáñamo, el corcho o la paja aportan soluciones muy eficaces y concretas ante esta situación.

 

El informe de los Amigos de la Tierra trata sobre el conjunto de las características de los ecomateriales: este tipo de materiales crea empleo no deslocalizable, bienestar en el hogar y un impacto medioambiental mínimo dado su escaso consumo de recursos naturales y sus ínfimas emisiones de gases de efecto invernadero.

 

Sin embargo, en Francia se observa un desarrollo muy lento de este tipo de materiales. Los Amigos de la Tierra quisieron conocer las causas e investigaron el funcionamiento del sector de los materiales de construcción y rehabilitación. Su conclusión fue que existen numerosos escollos reglamentarios y económicos que obstaculizan el desarrollo de los materiales de construcción ecológicos, cuya eliminación permitiría que este tipo de material fuera más accesible a la mayoría.

 

Además, la imagen de los materiales ecológicos arrastra aún algunos prejuicios un tanto arcaicos, a pesar de que sus virtudes son reconocidas y muy valoradas por los expertos de la construcción. Tal y como explica un portavoz de los Amigos de la Tierra, “hemos constatado que el sistema de control de los materiales construcción en Francia no está actualizado. El Consejo Científico y Técnico de la Construcción (CSTB) es inaccesible a las PYMES, a pesar de que tendría que ser una fuente de empleo y de Investigación y Desarrollo, absolutamente necesario en estos tiempos de crisis”.

 

Las reformas en los hogares y edificios destinadas a conseguir un ahorro energético son indispensables en la lucha contra el cambio climático y en la reducción de la factura eléctrica de las familias. Los Amigos de la Tierra han creado una lista de 12 propuestas destinadas al gobierno, a la industria de materiales, a los profesionales de la construcción y a los fabricantes de materiales ecológicos, al CSTB, a las aseguradoras, colectivos locales y a organismos de formación del sector para invitarles a recurrir a los materiales ecológicos en las construcciones públicas; a que apoyen la creación de empresas locales de fabricación de estos materiales; y a organizar campañas de sensibilización destinadas tanto a actores como a usuarios particulares. El objetivo es lograr que los materiales de construcción ecológicos formen parte de la política de lucha contra el cambio climático, de mejora de la calidad de las viviendas y del desarrollo económico local.

 

 

 

 

www.ladyverd.com

15
jul
09

La termosolar podrá abastecer la cuarta parte de la electricidad mundial en 2050

La termosolar podrá abastecer la cuarta parte de la electricidad mundial en 2050

El informe, elaborado por especialistas de Greenpeace junto con la Asociación Europea de la Energía Solar Termoeléctrica (ESTELA) y el programa Solar PACES de la Agencia Internacional de la Energía, destaca cómo la energía solar térmica de concentración (ESTC) podría llegar a cubrir el 7% de la demanda eléctrica mundial en 2030 y más de la cuarta parte para 2050.

 

España lidera el mercado mundial de esta tecnología, con cerca de 15.000 MW en proyectos

 

Greenpeace ha presentado hoy el informe Energía Solar Térmica de Concentración: Perspectiva mundial 2009, en el que se muestra que las inversiones en esta nueva tecnología superarán este año los dos mil millones de euros y podrían generar unos ingresos de 20.800 millones, además de crear 90.000 empleos en el mundo para 2015.

 

El informe, elaborado por especialistas de Greenpeace junto con la Asociación Europea de la Energía Solar Termoeléctrica (ESTELA) y el programa Solar PACES de la Agencia Internacional de la Energía, destaca cómo la energía solar térmica de concentración (ESTC) podría llegar a cubrir el 7% de la demanda eléctrica mundial en 2030 y más de la cuarta parte para 2050.

 

“La energía termosolar es la nueva gran protagonista de la revolución energética. Primero fue la eólica, después la fotovoltaica y ahora las centrales solares termoeléctricas ya están aquí para producir a gran escala y a todas horas electricidad renovable, limpia, autóctona y con garantía de suministro”, ha declarado José Luis García Ortega, responsable de la campaña de Cambio Climático y Energía de Greenpeace. “El Gobierno español debe impulsar, no frenar, su desarrollo para aprovechar todo su potencial”.

 

Esta tecnología es clave en la lucha contra el cambio climático. Gracias a ella, se podrían ahorrar 4.700 millones de toneladas de CO2 al año para 2050, es decir, un 20% de todas las emisiones que hay que reducir en el sector energético para salvar el clima. Bastaría con una superficie equivalente al 0,5% de todos los desiertos, o a la de Andalucía y Cataluña, para producir toda la electricidad consumida en el mundo actualmente.

 

España está a la cabeza de la rápida expansión en los últimos años de esta industria, con 14.231 MW en proyectos, de los cuales 132 MW ya generan electricidad. Desde las primeras centrales comerciales que se instalaron hace más de veinte años en California, la experiencia e investigación en estos años ha logrado centrales más eficientes, de forma que a día de hoy son una alternativa directa a las centrales térmicas o nucleares.

 

Además de la cantidad de energía que pueden producir, las centrales solares termoeléctricas tienen la gran ventaja de que pueden seguir funcionando aunque no haya sol, ya que pueden almacenar la energía en forma de calor, o bien operar en combinación con otras energías renovables, como el biogás.

 

El informe presenta tres posibles escenarios de desarrollo, uno de referencia, otro moderado y un último avanzado, dependiendo del grado de apoyo que se le dé a la tecnología. El escenario intermedio (moderado) permitiría a los países soleados, entre ellos España:

 

• Generar inversiones por 11.100 millones de euros en 2010, que ascenderían a 92.500 millones en 2050.

• Crear más de 200.000 empleos para 2020, y unos 1.187 millones para 2050.

• Ahorrar 148 millones de toneladas de CO2 anualmente hasta 2020, subiendo a 2.100 millones en 2050 (por comparación, España emite actualmente unas 360 millones de toneladas anuales de CO2).

Para que el gran desarrollo que puede tener esta energía se haga realidad, Greenpeace demanda que el Gobierno español garantice las condiciones que permitan a la industria realizar con seguridad las inversiones necesarias en este sector, para ello, sería prioritario:

• Un objetivo ambicioso para 2020 en el nuevo Plan de Energías Renovables: La ESTC debe tener un papel destacado para generar con renovables al menos el 50% de la electricidad.

• Una ley de energías renovables, que incluya: primas fiables con una senda decreciente, no imponer cupos de potencia total, eliminar el límite actual de potencia por planta (50 MW), incentivar la hibridación con otras renovables (biogás, biomasa) y primas sólo para la electricidad (y/o calor) renovable.

 

El informe se ha presentado, por Greenpeace y la Asociación Española para la Promoción de la Industria Energética Termosolar (Protermosolar), en el marco de la Jornada “La Energía Termosolar: Perspectiva en España y el Mundo”, organizada por Greenpeace con presencia de expertos cualificados de las empresas de energía, entidades financieras, administraciones públicas y centros de investigación.

 

La termosolar podrá abastecer la cuarta parte de la electricidad mundial en 2050 El informe, elaborado por especialistas de Greenpeace junto con la Asociación Europea de la Energía Solar Termoeléctrica (ESTELA) y el programa Solar PACES de la Agencia Internacional de la Energía, destaca cómo la energía solar térmica de concentración (ESTC) podría llegar a cubrir el 7% de la demanda eléctrica mundial en 2030 y más de la cuarta parte para 2050. Enviado por: ECOticias.com, 14/07/2009, 11:41 h | (95) veces leída España lidera el mercado mundial de esta tecnología, con cerca de 15.000 MW en proyectos Greenpeace ha presentado hoy el informe Energía Solar Térmica de Concentración: Perspectiva mundial 2009, en el que se muestra que las inversiones en esta nueva tecnología superarán este año los dos mil millones de euros y podrían generar unos ingresos de 20.800 millones, además de crear 90.000 empleos en el mundo para 2015. El informe, elaborado por especialistas de Greenpeace junto con la Asociación Europea de la Energía Solar Termoeléctrica (ESTELA) y el programa Solar PACES de la Agencia Internacional de la Energía, destaca cómo la energía solar térmica de concentración (ESTC) podría llegar a cubrir el 7% de la demanda eléctrica mundial en 2030 y más de la cuarta parte para 2050. “La energía termosolar es la nueva gran protagonista de la revolución energética. Primero fue la eólica, después la fotovoltaica y ahora las centrales solares termoeléctricas ya están aquí para producir a gran escala y a todas horas electricidad renovable, limpia, autóctona y con garantía de suministro”, ha declarado José Luis García Ortega, responsable de la campaña de Cambio Climático y Energía de Greenpeace. “El Gobierno español debe impulsar, no frenar, su desarrollo para aprovechar todo su potencial”. Esta tecnología es clave en la lucha contra el cambio climático. Gracias a ella, se podrían ahorrar 4.700 millones de toneladas de CO2 al año para 2050, es decir, un 20% de todas las emisiones que hay que reducir en el sector energético para salvar el clima. Bastaría con una superficie equivalente al 0,5% de todos los desiertos, o a la de Andalucía y Cataluña, para producir toda la electricidad consumida en el mundo actualmente. España está a la cabeza de la rápida expansión en los últimos años de esta industria, con 14.231 MW en proyectos, de los cuales 132 MW ya generan electricidad. Desde las primeras centrales comerciales que se instalaron hace más de veinte años en California, la experiencia e investigación en estos años ha logrado centrales más eficientes, de forma que a día de hoy son una alternativa directa a las centrales térmicas o nucleares. Además de la cantidad de energía que pueden producir, las centrales solares termoeléctricas tienen la gran ventaja de que pueden seguir funcionando aunque no haya sol, ya que pueden almacenar la energía en forma de calor, o bien operar en combinación con otras energías renovables, como el biogás. El informe presenta tres posibles escenarios de desarrollo, uno de referencia, otro moderado y un último avanzado, dependiendo del grado de apoyo que se le dé a la tecnología. El escenario intermedio (moderado) permitiría a los países soleados, entre ellos España: • Generar inversiones por 11.100 millones de euros en 2010, que ascenderían a 92.500 millones en 2050. • Crear más de 200.000 empleos para 2020, y unos 1.187 millones para 2050. • Ahorrar 148 millones de toneladas de CO2 anualmente hasta 2020, subiendo a 2.100 millones en 2050 (por comparación, España emite actualmente unas 360 millones de toneladas anuales de CO2). Para que el gran desarrollo que puede tener esta energía se haga realidad, Greenpeace demanda que el Gobierno español garantice las condiciones que permitan a la industria realizar con seguridad las inversiones necesarias en este sector, para ello, sería prioritario: • Un objetivo ambicioso para 2020 en el nuevo Plan de Energías Renovables: La ESTC debe tener un papel destacado para generar con renovables al menos el 50% de la electricidad. • Una ley de energías renovables, que incluya: primas fiables con una senda decreciente, no imponer cupos de potencia total, eliminar el límite actual de potencia por planta (50 MW), incentivar la hibridación con otras renovables (biogás, biomasa) y primas sólo para la electricidad (y/o calor) renovable. El informe se ha presentado, por Greenpeace y la Asociación Española para la Promoción de la Industria Energética Termosolar (Protermosolar), en el marco de la Jornada “La Energía Termosolar: Perspectiva en España y el Mundo”, organizada por Greenpeace con presencia de expertos cualificados de las empresas de energía, entidades financieras, administraciones públicas y centros de investigación.




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